El impacto de las escuelas eco ambientales en Casanare

El impacto de las escuelas eco ambientales en Casanare

Murales, viveros, huertas escolares, puntos de reciclaje y ‘Corporinoquitos’, hacen parte de las herramientas pedagógicas en las que se basa el proyecto de escuelas Eco Ambientales, que se ha venido desarrollando en 20 sedes de ocho instituciones educativas de Yopal, Aguazul y Tauramena, con el objetivo de formar a niños y jóvenes en temas ambientales.

El proyecto permite la capacitación de 30 estudiantes en cada sede principal, denominados ‘Corporinoquitos’, y algunos estudiantes de sedes anexas, quienes recibieron un kit ambiental y se formaron en temas como uso eficiente de agua y energía, manejo integral de residuos sólidos, biodiversidad, cambio climático y gestión de riesgos, que son los ejes fundamentales de este proyecto.

José Baudilio Tristancho Guevara, rector institución educativa José María Córdoba de Tauramena, sostuvo que “con la construcción de vivero, dotación con semillas, puntos ecológicos, un mural, y el acompañamiento de Corporinoquitos que es el grupo ambiental de la institución, se fortalecerán los PRAES para orientar a la comunidad al cuidado del medio ambiente”.

Con el suministro de puntos ecológicos se podrá realizar una gestión adecuada de los residuos; los murales serán alusivos al cambio climático y la construcción de viveros estudiantiles fomentará actividades agrícolas tendientes al cultivo de especies nativas, ornamentales y de pan coger, para brindar herramientas sobre las formas de cultivar.

“A través de obligaciones ambientales por uso y aprovechamiento de recursos naturales, concertadas con Corporinoquia y recursos voluntarios entregados por Ecopetrol, se aporta al fortalecimiento de la cultura ambiental en las instituciones educativas focalizadas, se formula y resignifica los proyectos ambientales escolares, permitiendo identificar las problemáticas ambientales y vulnerabilidades que existen y así priorizar las herramientas pedagógicas” manifestó Luz Andrea Campos, líder de Gestión Ambiental de Ecopetrol.

Para Astrid Rincón, docente de la institución educativa Cupiagua sede Unete, “el beneficio es grande porque a largo plazo la huerta escolar beneficiará en la alimentación y nutrición de los niños”.

“Estas estrategias van a permitir que visualicemos cómo podemos resarcir los efectos que se pueden dar al medio ambiente por el uso de aprovechamiento de los recursos naturales, ya que estas acciones están llegando al área de influencia”, afirmó Julie Páez, profesional del área de Ordenamiento Territorial de Corporinoquia, autoridad ambiental con quien se viene desarrollando el proyecto en Casanare.

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